Cada vez que recuerdo estas palabras que nos pidio el Padre Raúl Espina, un gran amigo, que le dijeramos a nuestro querido Tomasito que tenía sólo 2 meses y algunos días en el día de su bautismo puedo reafirmar que el amor a los hijos es impresionantemente grande, incalculable. Porque ahora que tiene 10 añitos, lo sigo viento como a mi pequeñito, nuestro pedacito de cielo, el regalo de nuestro Señor y doy gracias infinitas por él.
Para nosostros como católicos practicantes, es de suma importancias los sacramentos y de la posibilidad de recibir con ellos las gracias de nuestro Señor. El bautismo es el primer paso para comenzar el camino de fe y por esa razón es importante que los padres, que siempre quieren lo mejor para sus hijos, asuman que el sacramento es la posibilidad de darle lo mejor a ellos y de motivarlos durante su vida a ser cercanos a Dios, a relacionarse con Él a amarlo por sobre todas las cosas y a su prójimo como a sí mismos. Entonces es importante que ellos se amen también, que descubran que son capaces de hacer muchas cosas para ellos y para los demás. Que el camino al cielo comienza con este sacramento y incentivarlos a recibir los demás por el transcurso de sus vidas.
Cuando Tomás tenía 8 años nos pidió que lo inscribieramos para prepararse para la Primera Comunión, petición que nos emocionó ya que nació de él. Lo felicitamos y lo inscribimos, fueron dos años hemosos que culminó con su sacramento que fue coronado con el momento mismo de la comunión. Nos emocionamos hasta las lagrimas porque nuestro pequeñito ya recibía el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor, y lo más hermoso es que el tenía la convicción de que así era. Como siempre lo hemos hecho seguimos llendo a Misa y nos seguimos emocionando al ver a nuestro hijo comulgar, hecho que nos complace y seguimos repitiendo ¡Este es nuestro hijo amado en él nos complacemos!
Para nosostros como católicos practicantes, es de suma importancias los sacramentos y de la posibilidad de recibir con ellos las gracias de nuestro Señor. El bautismo es el primer paso para comenzar el camino de fe y por esa razón es importante que los padres, que siempre quieren lo mejor para sus hijos, asuman que el sacramento es la posibilidad de darle lo mejor a ellos y de motivarlos durante su vida a ser cercanos a Dios, a relacionarse con Él a amarlo por sobre todas las cosas y a su prójimo como a sí mismos. Entonces es importante que ellos se amen también, que descubran que son capaces de hacer muchas cosas para ellos y para los demás. Que el camino al cielo comienza con este sacramento y incentivarlos a recibir los demás por el transcurso de sus vidas.
Cuando Tomás tenía 8 años nos pidió que lo inscribieramos para prepararse para la Primera Comunión, petición que nos emocionó ya que nació de él. Lo felicitamos y lo inscribimos, fueron dos años hemosos que culminó con su sacramento que fue coronado con el momento mismo de la comunión. Nos emocionamos hasta las lagrimas porque nuestro pequeñito ya recibía el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor, y lo más hermoso es que el tenía la convicción de que así era. Como siempre lo hemos hecho seguimos llendo a Misa y nos seguimos emocionando al ver a nuestro hijo comulgar, hecho que nos complace y seguimos repitiendo ¡Este es nuestro hijo amado en él nos complacemos!
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